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Crisis y capacidades dirigenciales

"El escenario socio-laboral está cada vez más deteriorado por la macroeconomía nacional. El Estado provincial debe estar cada vez más presente construyendo un nuevo poder más acorde a las necesidades del conflicto actual".

Estos días se viralizó un video donde Dujovne explicaba que Argentina tenía en 2015 una de las deudas más bajas del mundo, no solo del sector público sino también de las empresas y de las familias.

Menos de cuatro años después Argentina tiene una de las deudas más altas del mundo en relación a su PBI y de alta vulnerabilidad por su nivel de exposición en moneda extranjera. El gobierno nacional no vio en esa baja deuda una fortaleza que apalancara un proceso de desarrollo del país sino apenas una oportunidad de generación de negocios para el sector financiero y los grupos económicos concentrados. Cada medida desde 2015 sirvió para crear las condiciones para esto, incluyendo la fuga de capitales.

En el informe BCRA.Dic.2018 se indicaba que las ganancias del sistema financiero habían acumulado en el año $172.106,2 millones, un saldo que fue un 121,5% superior al resultado general de 2017, cuando hubo un saldo favorable de 77.708 millones de pesos. Desde diciembre de 2015 las ganancias del sector financiero al menos se duplicaron cada año y han sido de las altas del mundo.

Aún no puede medirse si los mayores controles en el mercado de divisas generado por el gobierno luego de las PASO junto a otras medidas reguladoras de precios va a llegar a la sociedad favoreciendo el consumo, lo que es cierto es que generó un escenario más tranquilo de toma ganancias en este fin de juego como puede observarse en los mercados. Lecciones aprendidas de 1989 y 2001 dirán en ¨los mercados¨.

En el último suplemento CASH de P12 destaca algunas tendencias de la economía patagónica desde 2015; sostiene con razón que la profunda crisis –política, económica y social- que está atravesando Chubut hoy tiene su génesis en su exponencial endeudamiento. Premici agrega que según el Ministerio de Interior a cargo de Rogelio Frigerio, ¨la deuda total de esta provincia ascendía a los $37.484 millones de pesos al cuarto trimestre de 2018, una suba del 56 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior (2017, $24.091 millones) y un 404 por ciento más que el stock registrado a fines de 2015 (2015. $7427 millones de pesos), indicando que el pago de intereses se disparó un 2083 por ciento. Es evidente que la rigidez de la estructura de ingresos provinciales no permite sostener estas variaciones incrementales de la deuda en dólares (88%).

Los conflictos derivados de las dificultades de pago a proveedores y salarios no van a disminuir, van a incrementarse. El endeudamiento arrastra no solo al sector público nacional y provincial sino también a las empresas y las familias. Lo que está en disputa es como queda la distribución de la renta, pública, privada y doméstica.

Disputa directa de la Renta

Las ganancias del sector financiero desde 2015 que explica el BCRA fueron a costa de la crisis de la producción y la desmejora de la actividad económica de la mayoría de los sectores orientados al mercado interno, el ajuste de las grandes empresas de capital intensivo, la pérdida de empleos, la baja de salarios y la crisis de las provincias.

Durante las privatizaciones de los 90 emergió una nueva estructura económica y nuevas formas de lucha directa de los trabajadores como los piquetes y cortes de ruta. La consolidación de dinámicas económicas basadas en recursos naturales cuyos precios son fijados en mercados internacionales generó el crecimiento de una cultura de disputa directa de la renta, no solo de parte de los sectores de ingresos fijos, sino también de la grandes empresas con toda su cadena de valor y del propio Estado. Lecciones aprendidas desde 1990 dirán los patagónicos.

No es necesario ser un especialista en políticas públicas para advertir que en medio de cada conflicto social y junto a cada llamado a la ¨paz social¨ que los diarios registraban desde hace dos décadas se publicaban leyes, decretos y resoluciones que generaban subsidios, desgravaciones impositivas u otros incentivos a la actividad económica, sea petrolera, pesquera o del aluminio.

Quienes pelean los beneficios de la renta no son solo los trabajadores. Lo que si es cierto es que son los más vulnerables. Y en esto no importa de qué sector sean, petroleros, camioneros, de la construcción o estatales. Unos pagan con mayor desempleo que otros, pero todos al final lo hacen con menos poder adquisitivo.

Empleos, ingresos y conflictos

La situación a la que se llegó la semana pasada no fue sorpresiva. Los indicios eran claros desde mediados de 2016. Según el informe de Diagnóstico Laboral del MTSyS" en el ámbito privado, en la provincia de Chubut, en 2016 se registraron incrementos en los tres indicadores de conflicto laboral con respecto al año anterior: 1. conflictos con paro (de 18 en 2015 a 34 en 2016), 2. huelguistas (de aproximadamente 1.600 en 2015 a 9 mil en 2016) y 3. jornadas individuales no trabajadas, que aumentaron debido a los conflictos desarrollados en el sector petrolero y docente (pasaron de aproximadamente 2.300 en 2015 a 29.000 en 2016)¨.

Los docentes y los petroleros vienen marcando el ritmo de los conflictos desde 2016. No es raro que se hayan encontrado en la ruta. Los docentes en general cuando logran masificar también amplían su base de movilización a casi todos los gremios estatales. El escenario socio-laboral está cada vez más deteriorado por la macroeconomía nacional. El Estado provincial debe estar cada vez más presente construyendo un nuevo poder más acorde a las necesidades del conflicto actual.

Que los principales diarios chubutentes no hayan publicado estas situaciones durante el gobierno de Das Neves para contribuir al análisis de la opinión pública no quiere decir que no existieran. Cada año se fue incrementando la conflictividad social. En 2016 los salarios que más cayeron fueron los petroleros con casi -11%. Entre 2016 y 2917 Chubut perdió 1.649 empleos, de esos el petróleo perdió 1.232 empleos (-9%), los textiles (-20%), metalmecánicos (-12) mientras que la construcción y los servicios públicos, incluyendo educación, se mantuvieron.

Esta situación de crisis empezó en 2016, las familias lo notaron rápido porque se venía de una fase de crecimiento. En Chubut entre 2012-2015 hubo una mayor creación de empresas que el promedio nacional, además el crecimiento de las empresas (movilidad ascendente) era muy dinámico ya que el 14% de las empresas grandes y el 20% de las empresas medianas activas en 2015 provenían de empresas pequeñas en 2011/12. Esta tendencia se revertió drásticamente desde 2016, muchas empresas se cerraron y se achicaron. Esto se reflejó en una caída del salario real de la provincia en (-8,8%) solo en 2016. Desde ahí siguió cayendo más que el promedio nacional.

En el Golfo San Jorge el 32% del empleo registrado corresponde al sector de hidrocarburos y explica una buena parte de la economía pública, empresarial y doméstica de Comodoro. La primera decisión de las Operadoras de modificar sus inversiones por el DNU nacional, de suspender contratos con las Pymes y descontar el pago de salarios a sus trabajadores y suspender e incluso despedir empleados ante la imposibilidad de acceder a los yacimientos amenazaban un nuevo y grave ajuste en el sector.

El deterioro del empleo y los ingresos provinciales, tanto público como privado, no puede adjudicarse solo al gobierno provincial, son significativos pero no definitorios del escenario. Las decisiones mal tomadas por algunos actores pueden agravar las cosas pero no inciden en lo estructural que viene dado. La violencia entre sindicatos es un error grave y ofende valores democráticos pero no debe confundir sobre los componentes profundos de la crisis. Quienes más poder tenían dejaron a los trabajadores que enfrenten solos la crisis.

Restaurar los vínculos solidarios entre trabajadores públicos y privados es necesario si lo que se quiere es enfrentar con cierto éxito el mediano plazo. Lo peor que podría ocurrir es que esta crisis se incorpore al paisaje, deje de percibirse y solo quede la objeción moral sobre los comportamientos.

Nuestro momento VUCA

VUCA es un acrónimo utilizado por estrategas para describir o reflejar los componentes de condiciones o situaciones definidas por: Volatilidad, Incertidumbre (Uncertainty en inglés), Complejidad y Ambigüedad. Este parece ser uno de esos escenarios.

En el escenario VUCA se pone profundamente en juego la capacidad de cada dirigente político, empresarial, gremial y líderes sociales y de opinión (entre ellos los periodistas) para abordar las crisis. También interpela al conjunto ya que más allá de sus diferencias conforman un sistema de representación que tiene la responsabilidad de conducir a la sociedad en su conjunto, sea este un país, una provincia o un municipio. Lo mismo podría decirse para un sector empresarial o sindical.

En estos escenarios es difícil avanzar extremando la defensa de los intereses sectoriales. A lo mejor se puede probar con aquella vieja fórmula de que ¨a esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie¨. A veces deponer los enojos personales y revisar los intereses sectoriales en función colectiva suele ser más eficaz.

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