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Opinión | Chubut | Presupuesto | Déficit | Deudas | José Luis Lizurume | Carlos Maestro | Mario Das Neves | Martín Buzzi | Mariano Arcioni

Es la estructura y no la coyuntura, estúpido

Parafraseando al presidente norteamericano Bill Clinton quién en 1992 le ganara a George Bush (padre) en las elecciones estadounidenses y dijera “Es la economía, estúpido” como frase/slogan de campaña. Afirmando que el problema de ese país se resumía a lo económico.

Hace unos diez años la situación económica provincial de Chubut y principalmente las finanzas públicas muestra importantes desequilibrios. Actualmente atraviesa el momento más álgido ya que se observa no sólo en los resultados económicos y las limitantes para cubrir esos desequilibrios, sino que se ve reflejado en, salarios pagados fuera de término, baja inversión en obras y servicios que son materia excluyente del estado, sin puntualizar en la calidad de estos.

Actualmente la economía mundial cruje por los efectos de la pandemia del Covid-19 desnudando aún más los problemas de ingresos que posee el estado provincial para cubrir las obligaciones que se han adquirido.

Distintas opiniones vertidas por ex gobernadores (Carlos Maestro o Martín Buzzi) o ex funcionarios de diversas gestiones incluso legisladores en ejercicio de todas las vertientes, buscan explicar los problemas actuales circunscribiéndolos a la gestión que menos les cae en gracia ósea el “Problema es el otro”. Radicales y cambiemitas reducen el problema al peronismo, instalado en el poder desde 2003, sin distinguir gestiones, procesos, incremento de la cobertura en salud, educación, seguridad ni el crecimiento tanto de la infraestructura como de la cantidad de habitantes que requieren esos servicios en cada gestión. Omiten mencionar las deudas que el peronismo ha enfrentado en las gestiones posteriores a las suyas. Tampoco dedican párrafo alguno ni auto critica acerca de sus propias gestiones entre 1991 y 2003, en sus declaraciones y apariciones públicas. Por otra parte, desde el heterogéneo movimiento peronista también exponen los problemas financieros del estado chubutense según pareceres, momentos políticos y si les toca gestionar o relatar desde la tribuna. El problema “Fue Das Neves” “fue Buzzi” “es Arcioni” resumiendo la problemática de Chubut a un personalismo absoluto. También se escucha de otros actores políticos estatales, gremialistas y/o judiciales que resumen a que el problema es el Estado pero no quienes lo integran (ellos) sino quienes lo conducen circunstancialmente.

Para no dejar la discusión en el terreno de las creencias o pareceres me propuse analizar todos los ejercicios presupuestarios desde 1992 al 2019 para desde ahí y con datos objetivos aportar a una discusión más profunda que debe hacerse sobre el Estado, pero también desde nuestra concepción económica como provincia.

En los últimos 28 años/ejercicios del estado chubutense hubo superávit sólo en 10 y en 18 se registraron déficits. Esto, ya nos da un pantallazo de que el déficit de las cuentas públicas es más una constante que la excepción. Si el análisis se realiza gestión por gestión, veremos que la gobernación de Carlos Maestro (1991-1999) se caracterizó por tener, 8 años consecutivos, todos sus ejercicios negativos. Incluso posee los pavorosos récords de mayores déficits anual 43%, el segundo puesto 33% y el tercer puesto 24%. Otra gestión virgen en el terreno de los superávits fue la de Martín Buzzi (2011-2015). Su gestión se caracterizó en no hacer ningún esfuerzo para lograr cierto equilibrio, año a año se fue superando a si mismo como claramente puede observarse en el grafico que acompaña esta nota.

Ambas gestiones utilizaron distintas herramientas para cubrir esos déficits, Maestro con la venta de acciones de YPF y con préstamos bancarios garantizados con recursos sin oferta pública e instituciones financieras menores con altísimas tasas de interés en un periodo caracterizado por baja inflación. Buzzi utilizó un mix de letras de tesorería (corto plazo alta tasa) y bonos ajustables por valor del dólar en un periodo de devaluaciones constantes.

Otro panorama nos deja la gobernación Lizurume (1999-2003) tuvo 1 año de déficit y 3 de superávit, que se explica principalmente porque los gastos salariales sufrían congelamiento absoluto y porque la devaluación de 2002 incrementó fuertemente los ingresos por regalías petroleras, Pero aun así luego de finalizar 12 años de radicalismo el total de los pasivos (USD 652 millones) de la provincia del Chubut superaba el 182% del presupuesto 2003 (USD 364 millones), la infraestructura (escuelas, hospitales, dependencias policiales, viviendas, calles, etc.) era deficitaria y los asalariados provinciales cobraban muy por debajo de la media del conjunto de trabajadores no estatales.

Otro periodo excepcional fueron las dos primeras gestiones de Mario Das Neves (2003-2011) con 6 años de superávit y sólo 2 ejercicios negativos. Cumpliendo además los compromisos de las gestiones anteriores bajando la deuda del 182% del presupuesto a sólo el 15%. Porcentaje que contiene el endeudamiento para Obra pública del año 2010 por 150 millones de USD y un remanente de 139 millones que se arrastraba de prestamos anteriores a 2003 o por canjes de esas deudas con Nación.

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La tercera gestión no muestra similares resultados, en los 2 ejercicios anteriores a su lamentable pérdida, en uno se acelera el déficit con el cual asume (2016 alcanza el 24% del presupuesto) y en el siguiente (2017) si bien lo reduce no logra acercarse al equilibrio financiero. En el camino Chubut se endeudó en 700 millones de dólares en una colocación por 50 millones y la posterior por 650 millones de dólares a 10 años de plazo, además de distintas colocaciones de letras del tesoro y acuerdos fiduciarios con Nación. Que llevaron el stock de deuda publica al 65% del presupuesto provincial del 31% que dejara su antecesor.

Durante los dos años posteriores al fallecimiento de Das Neves, ya bajo la administración de Arcioni nos encontramos con una fuerte reversión del déficit 2017, culminando 2018 con un superávit cercano al 5% pero el 2019 nuevamente nos sitúa en el terreno deficitario. Con la única opción de cubrir esos desequilibrios con prestamos del fondo fiduciario y letras de tesorería nuevamente. Paradójicamente a pesar de haber abonado vencimientos de gestiones anteriores y no asumir nuevos compromisos en dólares, el stock de deuda medido en dólares sobre el presupuesto también en dólares aumenta frente a 2017 y esto se explica por la caída de ingresos presupuestarios medido en dólares ya que en 2019 bajaron a 1.351 millones de USD retrocediendo a valores similares de 2010.

Chubut_Deuda.jpg

Obviamente la discusión no se agota ni agotará en cuales fueron o debieran ser los resultados económicos, deberíamos analizar porque se llegó al tal resultado, si esta dado sólo por gastos corrientes (salariales/funcionamiento) o lo explica el gasto en capital (inversiones e infraestructura) ya que esto nos puede explicar si se mejoró la infraestructura socioeconómica para el conjunto de los chubutenses o si se privilegió el asalariado estatal. También la fluctuación de los ingresos nos puede decir sobre la dependencia de la economía provincial de comodities de actividades principalmente extractivas y la incidencia tanto de los vaivenes económicos mundiales como de la mano siempre visible del Estado Nacional.

Lo que debemos tener claro es que nunca se llegará a avanzar en soluciones estructurales para las finanzas provinciales y la estructura económica del Chubut si quienes opinan lo hacen desde la ignorancia manifiesta o la más plena hipocresía.-

Daniel Ehnes, actual asesor de gobierno, Consultor Financiero desde 2006. Subsecretario de recursos de Educación 2019. Secretario general de coordinación 2017. Secretario de Hacienda de Puerto Madryn 2014. Asesor financiero Economía Chubut 2007/2011. Gerente de Mercados Citibank 1995-2005.

CienPuntoUno 2020

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