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Política | Galo Oviedo | Partido Comunista

Galo Oviedo, uno más de los olvidaos

Por José Schulman, Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

De tu palo soy hijo de tu cuero

Soy el olvidao en la alcancía del tiempo

El que se quedo de pie poniéndote el pecho

Fragmento de la Chacarera El Olvidao, de Néstor Garnica.-

Cómo la historia la escriben los que ganan, por ahora (y este por ahora es como el por ahora de Chávez al comenzar su camino revolucionario) los comunistas son parte del gran lote de los olvidaos de esta tierra.

Cómo escribió José Hernández en el Martín Fierro de los gauchos arriados a la frontera, estaban para todas las peleas pero no figuraban en ninguna lista de cobro.

Galo era salteño, y lo fue hasta el último día, tranquilo, con ese aire andino indisimulable a él no lo arrearon a la frontera, se fue al límite austral del país por vocación revolucionaria, porque había que sostener la organización comunista en un sitio como Comodoro Rivadavia que conoció de los comunistas la huelga más “salvaje” de la historia nacional, contra la ocupación militar de los pozos petroleros en 1932, simultánea con otra gran huelga “salvaje” contra los monopolios británicos y yankees de la carne. Nunca habías leído de estas huelgas?, es que para olvidar a los comunistas hay que desaparecer sus luchas. Sin piedad, con el rigor del que se ve amenazado en sus mentiras: el movimiento obrero nació en 1945, el de derechos humanos en 1976, el feminista…..

No voy a escribir la historia de Galo en el Partido Comunista de Comodoro Rivadavia, solo decir que esa historia no es otra que la del movimiento obrero y popular de ese pedazo de patria austral, solo rendir homenaje a uno de los momentos más difíciles de nuestra historia: los primeros noventa, cuando se combinaron el triunfo del Menemismo y la caída del campo socialista encabezado por la Unión Soviética.

No era la primer gran derrota de los revolucionarios en el mundo pero sí la primera en que se ponía en duda la moral, la ética, el sentido de la lucha y con el el sentido de las vidas de millones de comunistas en todo el mundo que se preguntaban si habían hecho bien en dedicar la vida a la lucha , a los otros, a la causa del comunismo.

¿Hice bien en venirme de Salta, qué hago yo en este paraje de vientos, y para esto hice cagar de hambre a Elena, a los chicos, para esta mierda me secuestraron y torturaron en el 77? Claro que sí, se dijo, nosotros somos comunistas porque hay hambre y frío, porque el capitalismo es intrínsecamente inhumano y nosotros queremos todo lo humano para los seres.

Y ese es el Galo que yo conocí y aprendí a valorar y a querer. Los recuerdos son pocos pero fuertes, un verano en Comodoro para coordinar una escuela de formación política para los jóvenes; una tarde en Rada Tilly, la playa más austral del mundo y las largas charlas allá o acá.

Y la foto

Cuando Galo se iba apagando pidió algunos libros para volver a leer, supongo que pensaba en llevárselo con él, y me mando una foto con los Laberintos en la mano y yo supe que también mi vida tenía sentido. Si Galo se llevaba mi vida militante en unos papeles, también la mía estaba salvada. No habrá bronce para Galo, casi no queda partido en Comodoro pero su vida está inscripta en la gran lucha de los pueblos, y se puede borrar todo, pero jamás podrán borrar los pueblos.

Galo Oviedo Libro.jpeg

Un fantasma recorre Comodoro, el fantasma de un comunista. Comenzando el 7mo día de Septiembre 2021 Don Galo Oviedo falleció. Mayor de 7 hermanos. Nacido en Salta en 1933. Criado en San Antonio de Los Cobres. Diariero, Centro Fuchilatore, Maestro mayor de obra, experto en cosquillas, Lector, Militante del partido comunista, admirador de Javier Solis, fundamentalista de la pastafrola. De River. Secuestrado por la Dictadura en 1977. Del Kirchnerismo en la grieta. Compañero de Elena. Padre de Guillermina, Nicolás y Sebastian. Abuelo de Mica, Sara Mora Rita y Elenita. Tío, Cuñado, yerno, hermano y camarada. Nos despide a todos, hasta la Victoria Siempre.-

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