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Javier Alvaredo: "El Banco no se mancha"

El saliente presidente del Banco del Chubut tocó varios temas tras encabezar su última Asamblea. Dijo que "los errores se pagan y parafraseando a Diego Maradona agregó: "la imagen del Banco no se mancha".

Javier Alvaredo, expresidente del Banco del Chubut, habló de lo que fue su salida de la entidad y manifestó sus versiones durante un control de alcoholemia en el que fue demorado en Madryn y que terminó con su renuncia.

Además, antes de encabezar lo que fue su última Asamblea como presidente del banco, dialogó con el periodista Federico Sánchez del Diario Jornada donde remarcó los logros de la gestión y dejó su visión de la provincia.

La entrevista completa:

-¿Con qué sensación se va?

-Es mi primera experiencia conduciendo una entidad. Son cargos en los que uno va aprendiendo mientras ejerce la función. Yo me voy bastante satisfecho porque creo que la gestión, no solo por mi impronta, sino por la modificación de la política macroeconómica, la emergencia de la pandemia, las dificultades de las finanzas públicas provinciales hicieron que tuviéramos que actuar rápido y muchas veces en el sentido que yo respaldo filosóficamente para una banca pública. Creo en la banca de fomento, en el rol de la banca pública como institución que está cuando la banca privada no está. Nosotros hemos tomado medidas excepcionales para asistir a los empleados públicos que estaban cobrando fuera de tiempo. Hemos más que duplicado el nivel de empresas que atendía el Banco. Hemos podido demostrar que el banco público puede ser más eficiente que el privado. Aca particularmente un gran activo del Banco Chubut es empleados bien formados. Reafirmamos la línea histórica de Banco, abrimos nuevos cajeros en lugares recónditos. Interactuamos con otras sociedades con participación del Estado, como Petrominera. El cajero de Lago Blanco lo abrimos. Eso te ayuda a entender. El no ser de acá tuvo una faceta positiva de la gestión. Vine liberado de historias pasadas, internas.

-En algún aspecto ¿no generó eso un punto de discordia?, por ejemplo, con el debate del pliego.

-Repercutió en cuanto a los requisitos de aprobación del pliego. Era un argumento atendible. Me parece una condición indispensable para que alguien conduzca la entidad algo la idoneidad profesional. Pero si después alguien considera que conozca algunas cuestiones, lo respeto. No repercutió con mis colegas de Directorio. Nadie me hizo sentir molesto. Tuvo un efecto colateral positivo. Me encontré que el Banco tenía que abrirse a la sociedad, a las empresas, a las personas en una situación muy compleja. Me recosté en los compañeros de directorio. Aún en las situaciones más tensas de la política, nosotros trabajamos con total libertad. En eso Arcioni tuvo un mérito grande que me dio total libertad. En los peores momentos de relación de Arcioni con Sastre inauguramos cajeros en Puerto Madryn. Lo mismo en Trelew.

-A un mes del episodio que termina por adelantar su salida, ¿Cómo lo revive?

-Primero que nada, no puedo dejar de reconocer que cometí un error. Siento sí tranquilidad en cuanto a que yo no iba manejando en ese estado ni mucho menos un vehículo oficial como trascendió en algún momento. Iba de pasajero en el asiento de atrás. Son una suma de actos que no dependían de mí. Claramente yo cometí un error en reaccionar como reaccioné, mas allá de las circunstancias, si me provocaron…

-¿Lo provocaron?

-Podría decir que no me sentí tratado de manera adecuada por la Policía. El error es un tema que excede a mis funciones en la provincia. Luego no puedo desconocer que siendo una figura pública quede expuesto en una situación donde podía tener un impacto en la institución que yo manejo. Lo lógico me pareció dar un paso al costado. Los errores se pagan, y yo me equivoqué y lo pagué, dejando un trabajo que estaba muy cómodo, me proyectaba tres años más hasta fines de 2023, me había adaptado a la vida acá. Tengo mis hijos en Buenos Aires. No tenía pensado irme. Pasó esto, y creo que de persona de bien asumir un error e irme. Estas cosas tienen algún impacto. Siempre hay lecciones que aprender. Yo particularmente tengo 2 o 3 aprendizajes del episodio. Si bien al principio me afectó muchísimo.

- ¿Qué aprendizajes?

-Yo tengo 56 años. Cuando estudiaba laburaba en Lomas de Zamora en un Juzgado Penal. No te imaginas lo que era. Tenía un trato con la policía de tú a tú. Me relaciono naturalmente con la policía y tengo amigos. Y nunca me banqué que un policía te traté medio de manera autoritaria. La circunstancia esa, era un vehículo que no paró en un control de alcoholemia, hay que entender que ante eso la Policía está estresada y puede actuar de manera autoritaria. Son cuestiones que hay que analizar y no me cabe la menor duda que de haber reaccionado de manera más calma, inteligente me hubiera ahorrado situaciones desagradables. Me cuidé mucho. Nunca fui a un boliche.

-La gente dice: en el cargo que está, con la plata que cobra y lo detienen en un control de alcoholemia…

-No estaba infringiendo ninguna ley porque no estaba manejando, y no puedo hacerme responsable de la acción. Si el que maneja se detenía y se hacia el control, nos bajamos del auto y nos íbamos caminando. Yo estaba en condiciones de caminar. Estaba a tres cuadras de mi casa. No sé por qué me detuvieron.

-Por el altercado con la Policía...

-No tuve ningún altercado con la Policía. ¿Qué gano yo haciendo una cuestión de debate respecto al rol de la policía de Chubut? Me costó, y así como me pasó eso a mí, la tranquilidad mía es que yo no me involucré en un acto temerario…

-Existieron los videos de la Policía. ¿Le molestó, le generó ruido que venga desde adentro del propio Gobierno?

-Claramente que los videos hayan llegado a la luz es una situación que sea impecable, pero la realidad que yo tuve una reacción de la que me arrepiento. Ya está esto, no me representa eso cabalmente, soy una persona que soy muy sociable, con buen trato.

-¿Qué le dijo Arcioni?

-Lo vi al día siguiente. Comunicaciones informales. Que lo lamentaba muchísimo, que estaba muy contento de mi gestión en el Banco.

- ¿Estaba enojado?

-Apenado estaba. Me puse a disposición como corresponde. Pasa esto y marche preso. En ningún momento. Me apena no poder continuar yo personalmente con las trasformaciones que pusimos en marcha en el Banco, pero las instituciones son más importantes que los hombres y las transformaciones van a continuar.. Restauramos los mandos medios, hemos dejado el Banco con las vacantes por jubilación. Hicimos re categorizaciones al 10% del personal que era un reclamo del gremio que no se hacía. Fue una inversión y hubo la tasa de presentismo más alta del sistema argentino. En una situación compleja.

-¿Con qué Banco entró y qué Banco deja?

-Encontré un Banco cómodo, cazando en el zoológico del empleado público. Contar con esos códigos tenemos 60 mil clientes que cobran su haber en el Banco permite ventas cruzadas. Nos vimos en algunas dificultades para acomodarnos a que los empleados no cobraban en tiempo y forma. Pero la normativa del BCRA nos permitir lo hicimos. La crisis fiscal de la provincia te marca que con eso no alcanza. Y ahí no volcamos a otro público para servicios que otra gente quiera cobrar su sueldo en el Banco y sobre todo la banca de empresas. La banca privada se retrae en tiempo de crisis y ahí es donde tiene que estar la banca pública. Lo pudimos lograr, líneas del BCRA que cumplimos objetivos, cumplimos y la dificultad es si le doy una facilidad a una empresa, lleva a los empleados al Banco. Generamos iniciativas para mejorar la atención. Había un sistema de pasos burocráticos para que una empresa pudiera pagar los bancos que simplificamos al máximo. Descentralizamos al Banco, por un modo de facilitar la gestión y llegar más rápido.

- ¿Cuál fue el desafío más grande? ¿Atender a las empresas en el marco de la pandemia o las necesidades políticas del Gobierno, los municipios?

-La normativa del BCRA te especifica hasta donde podes llegar. Soy economista profesional y conozco la situación macroeconómica y claramente el Gobierno y municipios requerían del máximo esfuerzo que se podía dar. Y creo que es una obligación del banco público proveerlo. De ninguna manera sufrimos presiones para ir mas allá de eso. Respecto de las empresas fue lo más desafiante. Tenemos los recursos humanos del banco que conocen y con garantías adecuadas. No tuvimos problemas con las cobrabilidades. Después fue complejo el tema de los empleados públicos porque operativamente tenes que poner en marcha un sistema. Nos enterábamos un día antes que iba a cobrar, y había que adecuarlo.

-Muchos empleados públicos reclamaban que el Gobierno pagaba atrasado y se descontaba al día el préstamo o después se cobraban intereses punitorios

-El reclamo es absolutamente genuino. Ahora bien, los bancos son las entidades financieras más reguladas de la actividad económica. No teníamos instrumentos para otra cosa. Si podíamos otorgar refinanciamientos, y después lo otro. El que se atrasó no fue el Banco. El que se atrasó es una gestión de Gobierno.

¿Eso a usted le llegaba?

-Por eso tomamos medidas. Lo hicimos activamente muchas cosas. Que el funcionamiento de los cajeros sea casi perfecto, al 90%. Después entiendo que, si cobran tarde, hacen una cola y el cajero se cae cuanto más uso intensivo tiene. Y no me puedo hacer el distraído. Creo que en ese sentido tuvimos bastante sensibilidad y cercanía con la gente. Tengo la tranquilidad que hicimos muchas cosas en ese sentido y hemos invertido, modernizado el parque de cajeros. Implementamos los turnos online. Metimos créditos casi automáticos. Hicimos cambios en el área de administración con más potestad a los gerentes para velocidad de respuesta. Jerarquizamos el departamento de obras.

-¿Su futuro donde lo encontrará?

-En Buenos Aires. Yo tengo una consultora en la que me tome licencia y so principal accionista. Tengo donde parar. Quiero tomar distancia, digerir esta situación nueva. Pensaba avanzar con el proyecto para mi casa de arreglos. Trataré de estar más tiempo con mis chicos que no lo tuve. Me llevo un lindo recuerdo de la provincia. Es la provincia más bella de la Argentina, con enorme potencial. Que la clase política esté a la altura. La provincia necesita un pacto económico y social, y veo que, si bien es un año electoral, están dadas las bases. Está el tema de minería que se habló mucho, pero en el sector pesquero se puede hacer mucho mas con empleo con valor. Todo el tema de industria naval, no puede ser que los barcos vayan a Mar del Plata. Y después el turismo. Y después una situación política donde vos tenés los 5 intendentes de las ciudades grandes son todas personas jóvenes, con ideas nuevas.

La provincia con un cambio generacional de su dirigencia. Falta dejar atrás el proceso electoral y hacer una convocatoria. No tenés acá un liderazgo avasallante, ni dos figuras como a nivel nacional para una grieta. Espero que sea posible, Chubut tiene un potencial enorme. Lamento mi ida prematura, pero me voy con la tranquilidad que no cometí ningún delito y que el problema que disparó mi salida no está relacionado con ninguna situación profesional.

-¿No cree que su episodio mancha la institucionalidad del Banco?

-Se van a olvidar de mí. Fui una persona que estuvo de paso. Coincidió el momento con la impronta que yo defiendo. Mi caso tuvo aristas positivas y me llevo un tiempo conocer la provincia. Lamento y me disculpo por el incidente que genera mi salida anticipada, pero mi salida no va a repercutir en la imagen de la entidad. No cometí ningún delito, hay una serie de circunstancias que llevaron a eso. No busqué excusas. Esto es así, confío en ser inteligente y tomaré nota de esto y aprender.

CienPuntoUno 2020

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