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Robo de Vacunas: La pregunta que desató la investigación judicial

La duda de saber si podían consumir alcohol tras recibir la vacuna fue lo que dio a conocer el vacunatorio en el sindicato de camioneros.

El robo de vacunas en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia dejó a la vista las falencias en la falta de control y de herramientas para llevar a cabo un registro de la cantidad de dosis que se aplicaban mientras llegaban. Además, se conoció cómo empezó la investigación del hurto.

Una pregunta fue la que desencadenó todo: “¿Doc, es verdad que cuando te pones la vacuna contra el COVID no se puede tomar alcohol por 45 días?”, consultó una de las empleadas administrativas del sindicato a Natalia Giordani, quien se desempeñaba como auditora de la obra social, según el fallo de la jueza federal Eva Parcio informado por El Patagónico.

“Todavía no llegaron las vacunas ni para nosotros. Yo no estoy vacunada, soy diabética, mi papá médico y tiene 78 años, así que imagínate el tiempo que van a tardar en llegar las vacunas para ustedes”, fue la respuesta de Giordani.

“Pero no, Doc. Si nos vacunan mañana” fue la respuesta que descolocó por completo a la médica

El desconcierto de Giordani fue mayor cuando el representante del gremio, Gastón Santana, le repitió la misma pregunta sobre si podía consumir alcohol después de ser inmunizado.

La médica tomó el teléfono y le mandó un mensaje de WhatsApp a María Eugenia Medina, secretaria de Desarrollo Social de Rada Tilly, para transmitirle las dudas de Hernández y Santana.

El 29 de enero fue un día clave para la investigación. La médica Celia Clementina Lucero, quien presta servicios en el Sistema de Evaluaciones Psicofísicas para el carnet de conducir, llegó a la obra social de Camioneros para ver unos estudios médicos. Saludó amablemente y las empleadas administrativas le contaron que habían sido vacunadas por una enfermera del Hospital Regional.

La situación llamó la atención de Lucero debido a que, para esa fecha, había una gran cantidad de médicos que aún no habían sido inmunizados, pero lo que la inquietó fue la presencia de una enfermera del centro asistencial en la obra social para llevar a cabo el proceso de vacunación.

Entonces, Lucero le envió un mensaje a la directora asociada médica del Hospital Regional, Romina Galarza, contándole la situación y manifestando su disconformidad con el criterio de vacunación.

“Es terrible; le voy a informar a (Eduardo) Wassermann”, le dijo Galarza a Lucero en referencia al director del Hospital Regional.

Los días pasaron y Giordani regresó a la obra social de Camioneros. Les preguntó a las empleadas administrativas cómo habían pasado el fin de semana. La respuesta dejó en claro su nivel de impunidad.

“Re bien; yo me vacuné, tomé alcohol, anduve de fiesta en fiesta”, le contestó Hernández.

Mientras, Gisel Ampuero le comento que estuvo “re mal; con diarreas, dolor de cabeza y cuerpo”.

Mientras la conversación iba fluyendo, Giordani comienza a recibir una serie de mensajes de Medina preguntándole dónde vacunaron y cómo consiguieron vacunas en la obra social de Camioneros. La secretaria de Desarrollo Social de Rada Tilly le confesó que Miryám Monasterolo, titular del Area Programática Sur, ya había denunciado la desaparición de 30 dosis de Sputnik V. Comenzaba la investigación.

CienPuntoUno 2020

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