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¿Se abren algunas ventanas para que Chubut salga de la crisis?

La salida aparecerá si priorizamos la consolidación y expansión de nuestros cadenas productivas, controlamos el gasto publico y mejoramos su impacto, le cobramos impuestos y tasas a los que más capacidad contributiva tienen y generamos nuevas actividades vinculadas con sustentabilidad social y ambiental.

La crisis profunda de Chubut tiene múltiples causas. El gobernador dijo que presentará la próxima esta semana “una reforma estructural del Estado”. No se han dado a conocer los alcances, pero en la semana que pasó hubo algunos indicios o mensajes positivos del gobierno nacional que deben considerar:

El primero fue un mensaje de equidad distributiva reduciendo la coparticipación de CABA que Macri le había otorgado por Decreto y por la cual se le aumentó en más de un 250 % en el 2016. Se reconocía así, la arbitrariedad de aquella medida, respecto del resto de las Provincias, y constituye una oportunidad para que Chubut, todas sus fuerzas políticas, puedan plantear la necesidad de revisar el índice de coparticipación de nuestra Provincia, que se perdió, dicho sea de paso, en una pésima decisión de un gobierno radical que creyó que efectivamente ceder una porción de nuestros ingresos federales, podía ser compensado de otra forma. En ese momento se perdió autonomía, derechos existentes y fundamentalmente mayor equilibrio entre los recursos propios y los federales.

El segundo mensaje, está en un reportaje que le hacen al presidente Alberto Fernández en el periódico digital ¨El cohete a la luna¨, y es ante la pregunta por “la política hidrocarburífera” y particularmente sobre “el equilibrio que debe existir entre la explotación convencional y no convencional”. Aparecen en el dialogo, los graves errores del gobierno anterior, que abandonó las cuencas maduras, concretamente el Golfo San Jorge, concentró los estímulos en Vaca Muerta con groseros subsidios, cuando se podría haber generado mayor producción y estabilidad de las variables en el corto plazo, tal como propicia que suceda el actual Secretario de Energía.

El tercer mensaje está dado por los criterios para negociar el re perfilamiento de las deudas. En ese mismo reportaje, el presidente plantea que no puede ser que provincias con garantía de regalías hidrocarburíferas, hayan pagado 8 % de interés en dólares, cuando existen países con tasa 0% o incluso negativas, para ese tipo de deuda con ese respaldo. Esta acción además de pagar una muy alta tasa para deudas con tan buen respaldo y garantía, se contradice con el esfuerzo nacional por bajar progresivamente las tasas del mercado y encarar la renegociación de la deuda externa.

El cuarto mensaje, es que en el marco de las severas restricciones nacionales, para poder ayudar al gobierno de Chubut, le proponen que presente un plan de acción. Sin duda, es positivo que te inviten a que puedas exponer el plan de salida, argumentos, datos fehacientes y a partir de ahí que se pueda recibir un acompañamiento.

Los recursos fiscales propios de nuestra provincia provienen fuertemente de fuentes no renovables ya que más del 50 % de los recursos totales, en promedio, provienen del petróleo (33% regalías + IIBB del sector). La pesca aporta poco, el sector agropecuario prácticamente nada y el resto lo aportan el sector industrial, el comercio de grandes grupos y los servicios (bancos, comunicaciones, etc.). Los fondos federales representan el 33 % histórico (con leves fluctuaciones) desde la renuncia a la que ya hiciéramos alusión.

El plan de acción además de claro, tendrá que estar alineado en los principios de equidad, solidaridad y reactivación productiva que el gobierno de TODXS expone en cada una de sus medidas y acciones.

La formulación de ese Plan, puede ser entonces, una excelente oportunidad para responder a tres preguntas claves en torno a una reforma estructural del Estado Chubutense, como se habría propuesto el gobernador Arcioni.

¿Todas las actividades desarrolladas en el territorio son ambiental y socialmente sustentables?

Cuando evaluamos la sustentabilidad social debemos considerar cuanto aportan a la calidad de vida de los chubutenses -empleo, educación, servicios básicos, etc.- y a la organización de la comunidad –cultura, ocio, etc. - . Cuando la evaluación se centra en la sustentabilidad ambiental, nuestro análisis se debe focalizar en el equilibrio del ecosistema: que actividades cumplen con los parámetros del cuidado indispensable de los bienes colectivos –uso eficiente del agua, tratamiento de residuos sólidos y líquidos, remediaciones del medio, etc.-

¿Qué actividades de los aglomerados productivos están radicados efectivamente en territorio de Chubut y cuales de ellos generan conocimiento y se apropian o transfieren a la comunidad?

Hablar de aglomerado implica analizar cadenas productivas, que incluyen desde la producción de materias primas, la fabricación de equipos y maquinaria para ellos, y todos los servicios conexos y de apoyo.

La radicación o instalación de todo aglomerado productivo genera empleo genuino, apropiación del conocimiento por parte de la comunidad, convierte a ese conocimiento en pertinente en el territorio y multiplica la renta y fundamentalmente genera valor en el territorio y su comunidad.

Entonces revisados los aglomerados productivos existentes (energía, hidrocarburos, ganadero, forestal, pesca, horticultura, fruticultura, etc.) debemos promover primordialmente su consolidación y expansión en el territorio y consecuentemente el aporte de cada uno de ellos a la generación, apropiación de la renta por parte del Estado y su equidad distributiva.

¿Con que recursos cuenta el Estado Provincial para financiar sus funciones básicas y en un nivel óptimo?

Cualquier plan de acción debe demostrar que analizará las debilidades que tiene el Estado en la prestación, en particular en los servicios básicos y esenciales, y los costos de los mismos, lo que implica un plan de austeridad en los gastos públicos y un análisis metódico y riguroso de sus variables.

El paso siguiente es la revisión de la política tributaria provincial, que cuenta con una ventaja importante, a partir de la suspensión del Consenso Fiscal. El gobierno tiene autonomía para el ejercicio de sus potestades tributarias plenas, para revisar el aporte que hace cada actividad al financiamiento de las necesidades ciudadanas, y debe alinearse en las consignas de equidad –deben pagar los que mayor capacidad contributiva tienen–, solidaridad –deberán atender a los mas vulnerables- y la reactivación productiva –el aporte de los sectores debe ser equilibrado para promover la recuperación de los sectores retrasados en el modelo macrista y la promoción de aquellos innovadores -.

Y como último paso pero muy importante, es la reelaboración de un plan de obra, que permita finalizar lo iniciado y elegir obras que impulsen la creación de empleo genuino según las necesidades y características de las localidades.

Así entonces, la salida aparecerá si priorizamos la consolidación y expansión de nuestros cadenas productivas, controlamos el gasto publico y mejoramos su impacto, le cobramos impuestos y tasas a los que más capacidad contributiva tienen y generamos nuevas actividades vinculadas con sustentabilidad social y ambiental.

Si queremos revertir la realidad de hoy, no repitamos los errores del pasado. Los escenarios son alentadores, no desaprovechemos las ventanas y oportunidades que se están abriendo.

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