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Yo ví a Diego pisar el césped del Estadio de YPF

En 1980, la Selección Argentina campeona deo mundo 1978 vino a jugar un partido exhibición a Comodoro Rivadavia, con la incorporación del flamante campeón junvenil en Japón, Diego Armando Maradona. Corría el año 1980 y el Estadio del barrio General Mosconi estaba repleto.

Una de las cosas que me diferencia de muchos que aman a Maradona es que fuí una de las 5.000 almas que lo vió pisar y jugar en Comodoro, en el entonces Estadio de YPF del barrio General Mosconi.

En ese entonces trabajaba en una distribuidora de discos (vinilos) llamada Martín Fierro y el dueño se llamaba Hugo Piombi. Y enterarnos que venía la Selección Argentina a Comodoro Rivadavia fue un impacto tremendo. ¡Venían Menotti, Pasarella, Tarantini, Filliol, Gallego y... Diego Armando Maradona a Comodoro! ¡A Comodoro!

Fue una revolución y por algunos contactos que tenía obtuve una entrada para ese día. Hablé con Hugo y le pedí permiso, que me concedió. El partido era a la tarde y trabajaba. A pesar de que los tenía a tan solo 200 metros no pude acercarme al Comodoro Hotel para poder verlos y lograr aunque sea una firma de los campeones del mundo o de Diego. ¿Fotos? Era 1980 y a no ser que tuvieras una Kodak Instamatic o alguna similar era imposible obtener una imagen. No había selfies en esa época. Había que ir de a dos para que uno le sacara la foto al otro. Muy complicado.

No puedo recordar el día exacto del juego, pero si tengo grado que esa tarde cayó un chaparrón y después salió el sol, al momento del partido.

Era tal la ansiedad de ir a la cancha, que ni me acuerdo con quién fuí. Perdí esa parte de la memoria. Sé que tomamos el colectivo que iba a Saavedra y nos bajamos casi a la altura de la Administración de YPF, era un mundo de gente. Cuando llegamos la parte de la platea estaba ocupada, como la tribuna de la cabecera que daba hacia el Santa Lucía y la otra ubicada hacia el norte. Quedaba un poco de lugar sobre el alambrado, donde no había tribunas. Ahí nos plantamos.

¡Los campeones del mundo en Comodoro! Un sueño, un gran sueño.

En el Estadio había visto jugar a Boca, que también vino con todos los titulares. Ahí si pude sentarme en una tribuna y ví al Tano Roma y las figuras de aquel Boca campeón que visitó Comodoro.

A Diego lo escuché nombrar por primera vez por la radio, por LU4. Seguían a Huracán que jugaba el Nacional del 76. El Globo enfrentaba a Argentinos Juniors y anunciaron el cambio. Ingresaba Diego Armando Maradona, que tenía 16 años y estaba en primera. Ya estaba escrito: Diego y la pelota habían nacido para estar juntos.

Nunca comprendí porque el Flaco Menotti lo dejó afuera del Mundial del 78. La rompía Diego en Argentinos y recuerdo un partido amistoso de la Selección en la cancha de Boca (visto por tv, por Canal 9, obvio) y todo el estadio pidiendo por Diego. Entró y era electrizante, desnivelaba. Nunca entendí porque no lo puso en la lista de buena fe del Mundial 78.

Y ese mismo Diego fue el que la rompió en el Mundial Juvenil Sub 20 de Japón. Era el culpable que nos levantemos tempranísimo para seguir los partidos. Ahí, Diego se fundió con todos los argentinos que amábamos el fútbol. Y ese Diego, pisaba el césped del Estadio de YPF. "Diego, Diego..."

Su gambeta, su velocidad, algunos lujos, recontra pagaron la entrada.

De ese partido me acuerdo claras dos jugadas, pero que no tuvieron como protagonistas a Diego. En una participó el "Surubí" Benitez (un tremendo jugador, que creo en esa época estaba en Saavedra), que trabó al Tolo Gallego, que quedó desparramado por el suelo y se calentó. Pero no pasó a Mayores.

La otra jugada que recuerdo fue una "volada" del Pato Filliol, sacando una pelota que iba al ángulo. Fue de palo a palo.

Pero no fue la única vez que ví al Diego.

Varios años después, junto al amigo y camarógrafo Victor Astete, fuímos a Buenos Aires a cubrir un evento. Por el precio de uno hicimos tres y nos regalamos un gran momento en la cancha de Huracán, en Parque Patricios. Ese domingo de marzo del 96 debutaba la "Brujita" Verón en el Boca de Maradona. Vimos juntos a Diego y a la Brujita, que ese día hizo el gol, golazo, de los que habitualmente hacía.

Puedo decir, lo ví jugar a Diego en Comodoro, en el césped del Estadio, y que fue inolvidable.

Gracias, Diego. Por tu fútbol, por tu entrega en una cancha. Vos sí que transpiraste la camiseta.

Horacio Pagani en la primera nota que te hizo para Clarín, luego de tus dos primeros goles en primera (a San Lorenzo de Mar del Plata) te consideró un "barrilete soñador", que Victor Hugo transformó en "cósmico". Regresaste a tu "planeta".

Diego, QEPD.

CienPuntoUno 2020

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