Así, el Presidente suspendió las bilaterales que iba a mantener este miércoles con el Rey Harald V, y luego, con el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre.
El presidente Javier Milei aterrizó el martes en Oslo, en lo que se preveía como un viaje breve pero simbólico: su presencia estaba prevista para respaldar, junto con otros jefes de Estado latinoamericanos, la entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado.
Pero las ilusiones de una ceremonia con Machado presente se disiparon este miércoles: el Norwegian Nobel Institute confirmó que la líder opositora venezolana no podría llegar a tiempo -ni asistir al salón del Ayuntamiento de Oslo donde se realizará la entrega-. Su hija, Ana Corina Sosa, recibió el galardón en su nombre.
La ceremonia de premiación siguió su curso: aunque la protagonista principal no estuvo presente, la familia de Machado -junto con su hija en representación–recibió el preciado galardón. Para muchos, el hecho de que haya aceptado el premio y que parte de su círculo esté presente en Oslo ya constituye un gesto simbólico potente, aunque signifique una victoria incompleta.







