El gobierno de Javier Milei abandonó desde el 1° de enero el crawling peg del 1% mensual y ajusta ahora las bandas cambiarias al ritmo de la inflación con dos meses de retraso.
miércoles, 14 de enero de 2026 - 12:54
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó el martes que la inflación en el último mes de 2025 fue del 2,8%. Se trata de un dato clave para la dinámica del mercado cambiario ya que determinará hasta qué punto el dólar podrá subir en febrero sin que intervenga el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Por ello, al cierre de enero el techo tendrá una variación mensual del 2,5%, equivalente a lo que subió el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en noviembre.
A partir de este incremento, el 31 de enero el techo de la banda cambiaria se ubicará en 1.564,30 pesos mientras que el próximo 28 de febrero subirá otro 2,8% hasta alcanzar los 1.608,10 pesos.
El martes el dólar oficial mayorista cerró a 1.457 pesos por lo tanto debería subir hasta un 10,3% en el próximo mes y medio para acercarse al techo de la banda, algo que el gobierno libertario busca evitar a toda costa, incluso utilizando herramientas de intervención para contener las presiones alcistas.
Es que la corrección del techo de las bandas puede generar en los ahorristas expectativas de una mayor devaluación del peso.
Sin embargo, el equipo económico viene demostrando en enero que la cotización oficial lejos está de seguir el ritmo de las bandas, debido a una mayor calma en los mercados financieros pero también a las ventas del Tesoro y la intervención en futuros y dólar linked. Resta ver que postura tendrá ahora el gobierno de Milei; si seguirá dejando que el techo se aleje, o si dejará correr un poco más el precio de la divisa, por ejemplo vía compra de reservas, algo que el BCRA viene haciendo en las últimas jornadas y que fue bien recibido por el mercado.
Lo cierto es que mientras la inflación se acelera, el tipo de cambio apenas se deslizó un 1% en el último mes, lo cual amenaza con una nueva profundización del atraso cambiario que parecía haber quedado atrás y el regreso del carry trade.