Emergencia en Comodoro: desplazamiento masivo en el Cerro Hermitte deja más de 90 familias evacuadas

Las autoridades locales calificaron la situación como una catástrofe y sostienen que la evacuación será por 48 horas.

lunes, 19 de enero de 2026 - 5:31

Un fenómeno geológico de proporciones inéditas sacudió la ciudad durante la madrugada del domingo, cuando una porción extensa de la ladera sur del Cerro Hermitte se desplazó, generando grietas profundas, derrumbes parciales y daños estructurales en viviendas de los barrios Sismográfica y El Marquesado. Más de 90 familias fueron evacuadas de manera preventiva ante el riesgo inminente de nuevos colapsos, en un operativo coordinado por autoridades municipales que calificaron el evento como una "catástrofe". Aunque no se registraron heridos ni víctimas fatales, la zona permanece inestable y bajo monitoreo constante.

El movimiento del suelo, que abarca unos 1.600 metros de extensión, se intensificó durante la noche del sábado 17 de enero, con residentes reportando ruidos profundos similares a "explosiones" y vibraciones que hicieron crujir las estructuras.

Una vecina afectada relató: "Mi casa se abrió al medio", mientras otros describieron cómo las grietas en paredes, pisos y calles se ampliaron rápidamente.

El Cerro Hermitte, compuesto por suelos arcillosos y estratos sedimentarios poco consolidados, ha sido vulnerable por décadas debido a su pendiente pronunciada y factores como fluctuaciones en la humedad del suelo, presiones porales y la intervención humana acumulada.

Estudios geológicos desde la década de 1950 ya alertaban sobre estos riesgos, pero el evento actual representa una aceleración crítica, posiblemente exacerbada por variaciones en niveles freáticos y erosión.

Los impactos fueron inmediatos y devastadores: hundimientos en calles, roturas de veredas, colapso de paredones y afectación de redes de servicios como agua y gas, dejando sectores intransitables.

En Sismográfica, un barrio cuyo nombre evoca su historia ligada a mediciones sísmicas de YPF en los años 60 y 70, varias viviendas quedaron inhabitables, con derrumbes que sepultaron pertenencias bajo toneladas de tierra.

El Marquesado y áreas adyacentes como Los Tilos también sufrieron daños, con alrededor de 200 hogares en riesgo.

Vecinos evacuados expresaron su angustia en redes sociales, como en un post donde se describe la escena como "desoladora, ver cómo un barrio se esfuma en segundos".

La evacuación, iniciada en la madrugada, involucró a Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y fuerzas de seguridad, quienes trasladaron a las familias a albergues temporales como el Club Talleres Juniors, el Club Florentino Ameghino y el Hotel Deportivo.

Inicialmente, hubo resistencia por temor a robos, pero el operativo se completó sin incidentes mayores.

La medida es preventiva y se extenderá por al menos 48 horas, con la zona vallada para evaluaciones técnicas.

El intendente Othar Macharashvilli enfatizó: "Es una suerte que no haya habido heridos", y agradeció la rápida respuesta de los equipos.

El viceintendente Maximiliano Sampaoli agregó que "fue una situación de máxima tensión y el riesgo continúa", confirmando que el fenómeno está en evolución.

Expertos como el geólogo José Paredes explicaron que solo el 20% del área inestable ha cedido hasta ahora, lo que podría acelerar desplazamientos laterales: "Que una parte del terreno ya se haya movido no significa que el problema esté resuelto".

Una comisión científica de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) analiza el sitio, en coordinación con el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar).

El secretario de Infraestructura, Fernando Ostoich, detalló relevamientos casa por casa y asistencia social prioritaria para vulnerables.

El desastre ha reavivado críticas sobre la responsabilidad del Municipio. Muchos barrios afectados no surgieron de tomas irregulares, sino de compras formales con avales municipales hace más de 25 años, sin estudios geotécnicos adecuados ni atención a alertas previas.

Residentes habían reportado grietas y filtraciones por años, pero sin respuestas concretas.

"Quienes permitieron construir en una zona geológicamente inestable?", cuestionan voces locales, destacando fallas en la planificación urbana que trascienden gestiones.

En respuesta a la crisis, se organizan colectas solidarias, como la impulsada por el Club Ameghino, que pide donaciones de alimentos, ropa y elementos de higiene para las familias que "perdieron todo".

Los gobiernos provincial y nacional ofrecieron asistencia, mientras la comunidad patagónica se une en solidaridad.

La ciudad, ya golpeada por eventos recientes -como la inundación en 2017-, enfrenta ahora la urgencia de repensar su desarrollo urbano ante la "naturaleza que no perdona" cuando la planificación falla.

Las autoridades insisten en que los próximos días son cruciales y recomiendan informarse solo por canales oficiales para evitar desinformación. Se espera un informe técnico preliminar en las próximas horas para evaluar el retorno seguro de los evacuados.

Fuente: ADN Sur, Diario Crónica, El Comodorense

 

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