Según Ámbito, en función de lo publicado recientemente por el Departamento de Guerra estadounidense, 22 de los 33 millones de dólares se abonarán a Top Aces durante este año. Ahora, se sabe que “el trabajo se realizará en Argentina y se espera que concluya para el 30 de junio de 2029. Este contrato implica Ventas Militares Extranjeras a Argentina. Este contrato fue una adquisición dirigida”.
Fuentes oficiales indicaron que en los próximos días una delegación de instructores de Top Aces desembarcará en el Área de Material Río Cuarto, Córdoba, para iniciar el proceso de formación de los pilotos argentinos.
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A poco de asumir, el 16 abril de 2024, el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, firmó en Dinamarca el acuerdo para la adquisición de 24 aviones de combate F-16 de capacidad supersónica, que posibilitarán “garantizar el control del espacio aéreo argentino y tener respuesta inmediata ante cualquier amenaza”. A tono con su prédica habitual, subrayó que se trata de la “adquisición militar más importante de los últimos 50 años de historia argentina”.
A medida que pasaron los meses, se supo que crecía el enojo dentro de las Fuerzas Armadas porque el gobierno nacional le había concedido a Gran Bretaña que los F-16 no tengan radares para vigilar las Islas Malvinas. El F-16 es un modelo diseñado en la década de 1970, el cual estuvo en servicio operativo desde 1978. Según la información oficial, es reconocido por su agilidad y su facilidad a la hora de maniobrar, lo que lo convierte en una aeronave altamente efectiva en combate.







