El microsatélite Atenea, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la UBA, formará parte de la expedición de los astroanutas.
miércoles, 1 de abril de 2026 - 6:46
En un hecho que marca un hito para la ciencia y la tecnología, Argentina tendrá presencia en la histórica misión Artemis II de la NASA, que orbitará la Luna en una misión tripulada después de 54 años. Se trata de la inclusión del microsatélite argentino “Atenea”, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En el marco de la Expedición Artemis II de la NASA, la primera misión tripulada a la Luna en medio siglo, la Facultad de Ingeniería de la UBA contribuyó al desarrollo de Atenea, un satélite pequeño que será desplegado antes del acercamiento lunar.
El denominado “CubeSat” Atenea es un microsatélite de aproximadamente 30 por 20 por 20 centímetros que viajará a bordo de la nave Orion Stage Adapter (OSA). Será liberado unas cinco horas después del despegue, junto con otros satélites pequeños, para comenzar su propia misión en el espacio.
El microsatélite argentino Atenea tendrá un rol clave y buscará probar tecnología en condiciones reales fuera de la órbita terrestre. Una vez en el espacio, el microsatélite medirá radiación en órbitas profundas, evaluará componentes para uso espacial, captará datos GPS para órbitas de transferencia geoestacionaria y validará enlaces de comunicación de largo alcance.
Entre sus funciones principales se destacan:
• Medición de dosis de radiación en órbitas bajas y profundas, evaluando blindajes y componentes comerciales (COTS).
• Prueba de fotomultiplicadores de silicio (SiPMs), dispositivos optoelectrónicos de alta eficiencia utilizados en comunicaciones, sensores y pantallas.
• Recopilación de datos GPS por encima de la constelación, para optimizar maniobras en órbitas de transferencia geoestacionaria.
• Validación de enlaces de comunicación de largo alcance para su uso en programas de exploración del espacio profundo.
Toda esta información será fundamental para futuras misiones espaciales más complejas, elevando el Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de subsistemas clave.
Se trata de la primera misión tripulada del programa Artemis que llevará a cuatro astronautas en un histórico vuelo alrededor de la Tierra y la Luna, con una duración total de diez días. Seguirá una trayectoria conocida como free return, que permitirá que la nave Orion rodee el satélite natural y regrese a la Tierra utilizando la gravedad lunar. Artemis II validará los sistemas de propulsión, navegación, comunicaciones y soporte vital de Orion, y será la aproximación humana más cercana a la Luna desde la misión Apolo 17, en 1972. Su éxito será clave para avanzar hacia Artemis III, que prevé el regreso de astronautas a la superficie lunar.