Desde hace algunos días, en el micro clima político de Comodoro Rivadavia ha venido ganando fuerza y aceptaciones, la posibilidad concreta de que el mandamás comodorense, Othar Macharashvili se presente en la interna del peronismo, como pre candidato a la gobernación.
jueves, 18 de junio de 2026 - 1:41
Por Andrés Ninin
Lo cierto, más allá de las especulaciones y de las posibilidades concretas de que este capítulo político se manifieste con hechos, es que el jefe comunal tiene virtudes propias y méritos suficientes para ir por la máxima representación en Chubut, el próximo año.
Contra muchos agoreros, una amplia oposición integrada por propios y extraños, el hombre del sombrero ha sabido sortear numerosos obstáculos, saliendo siempre airoso y robustecido en términos políticos.
Una ligera, y no menos trascendente enumeración, nos ilustra en gran forma, que han sido, entre otros, diversos los desafíos que debió afrontar:
A groso modo, este relevamiento pretende poner de manifiesto que estuvieron muy lejos de ser ideales, las condiciones en las que el intendente comodorense vino llevando adelante su gestión en estos casi tres años.
Casi en soledad, con la lealtad de los propios que lo acompañan en la tarea pública, Othar con sus tiempos, y sus particulares modos, ha edificado -y consolidado- su propio derrotero político, sin grandes parlamentos incendiarios a la hora de hacer escuchar su voz, pero sí, con decisiones trascendentales que permiten trazar y edificar un perfil que lo habilita para expandir su representación, por fuera de los márgenes comodorenses.
Proyecto
De esta forma, y más allá de que desde algunos sectores de su propio espacio partidario intenten “bajarle el precio”, Othar ostenta logros y aptitudes para, en caso de querer ser, erigirse en un serio candidato a la gobernación, anclado en el histórico bastión de Comodoro Rivadavia.
"Voy a estar donde sienta que puedo aportar y ser parte de un proyecto y de un conjunto de voluntades que tengan las mismas intenciones", aseguró a un medio cordillerano, hace pocos días. Y añadió: “Sin un proyecto, solamente por serlo, te digo que no. Uno tiene las ganas y la fuerza para poder hacerlo, pero de ahí a poder lograrlo, ya hay cuestiones que no dependen de uno".
Así las cosas, y más allá de la efervescencia mundialista que hoy nos atraviesa a nivel país, en Comodoro, a un ritmo gradual y sostenido, empieza a gestarse la chance real de que Othar se anote en una carrera en la que algunos no lo imaginaban… ¿Será? ¿Por qué no?
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