El propio Lahoz anunció la carta-comunicado dirigida a sacerdotes, diáconos, consagrados y comunidad diocesana sobre su renuncia al ejercicio episcopal en la Diócesis comodorense y la aceptación que tuvo de parte del Papa Francisco.
viernes, 20 de octubre de 2023 - 10:11
Sorpresivamente, al menos para el común de la feligresía comodorense y luego del homenaje que se le brindara el viernes pasado por sus 75 años de edad, 50 como sacerdote y 13 como obispo en Comodoro Rivadavia, el propio Joaquín Gimeno Lahoz anunció la carta-comunicado dirigida a sacerdotes, diáconos, consagrados y comunidad diocesana sobre su renuncia al ejercicio episcopal en la Diócesis comodorense y la aceptación que tuvo de parte del Papa Francisco.
En la nota presentada, Gimeno Lahoz señala su agradecimiento a todos quienes compartieron el sentido homenaje de la semana pasada y expresa que “Quiero comunicarles que el Santo Padre Francisco me ha aceptado la renuncia al ejercicio del ministerio episcopal en la Diócesis de Comodoro Rivadavia: también ha concretado ese sueño de mis predecesores, sobre todo de monseñor Ronchino y monseñor Bressanelli, de poder contar en este territorio tan extenso de Chubut con tres diócesis: la de Comodoro Rivadavia, la Prelatura de Esquel erigida en 2009 y ahora la creación de la Diócesis de Rawson, proyecto aceptado en octubre de 2011 por el Papa Benedicto XVI”.
Agrega que “no tengo más que palabras de agradecimiento al Papa Francisco: siempre lo he sentido cercano y atento, no solo a mi sino a nuestra Iglesia Diocesana; recordemos sino el envío de los obispos auxiliares, también ese largo mensaje que nos envió en la pandemia y que motivó nuestro curso de espiritualidad. Con la gratitud hacia Francisco vaya también nuestro agradecimiento a toda la Iglesia: es nuestra madre y siempre se ha manifestado atenta a las necesidades de sus hijos de la Patagonia”.
Finalmente y en su despedida, Gimeno Lahoz expresó su esperanza de que “María, Auxilio de los Cristianos, nos ayude a seguir siendo una Iglesia en comunión y constante salida, que escucha, se detiene y acompaña, que sabe festejar y hacer de la vida, la fiesta de la Buena Noticia y que el Dios de la vida derrame su bendición sobre cada uno de nosotros, nuestras familias y nuestras comunidades”.