La Fiscalía determinó que el jubilado de 78 años falleció a causa de un traumatismo de cráneo y no por el fuego que consumió su vivienda en Kilómetro 5.
miércoles, 11 de marzo de 2026 - 6:47
La muerte de Bernardino ” Villarroel, el jubilado de 78 años conocido en el barrio como “Nino”, dejó de ser investigada como un incendio doméstico y pasó a encuadrarse formalmente como un homicidio. Así lo confirmaron desde el Ministerio Público Fiscal tras los primeros resultados de las pericias forenses realizadas en el caso que conmocionó a la zona de Kilómetro 5.
El episodio ocurrió durante la tarde del lunes 2 de marzo en una vivienda ubicada sobre la calle Ferrocarril al 184, en el sector denominado Ferrocarril Patagónico. Vecinos alertaron a los servicios de emergencia al advertir humo y fuego que salían del interior de la casa. Una vez controladas las llamas, los bomberos encontraron dentro del inmueble el cuerpo sin vida del hombre.
En un principio se pensó que el fallecimiento podía estar vinculado directamente con el incendio. Sin embargo, con el avance de las pericias y la autopsia, la investigación tomó otro rumbo. El fiscal Facundo Oribones indicó que, tras el análisis preliminar del cuerpo y las actuaciones realizadas junto a la médica forense Leticia Guzmán, se pudo establecer que la muerte fue producto de una agresión violenta, por lo que el caso se investiga como el cuarto homicidio ocurrido en la ciudad en lo que va del año. Los anteriores fueron los de Valeria Schwab (38), Juna Marcos Elías Levill (29) y Wilder Zalazar Jolguera (40).
Según El Patagónico, el examen médico detectó múltiples lesiones en el cuerpo de Villarroel, principalmente en la parte superior. Esos golpes, según detalló Oribones al explicar el estado de la investigación, permitieron establecer que la causa probable del fallecimiento fue un traumatismo de cráneo y no las llamas que posteriormente afectaron la vivienda.
La hipótesis que manejan los investigadores es que el ataque ocurrió antes de que se iniciara el fuego. En ese contexto, el incendio podría haber sido provocado posteriormente con el objetivo de ocultar lo sucedido o eliminar rastros que permitieran reconstruir el hecho.
EL FUEGO NO AYUDA
El avance de la causa presenta obstáculos importantes. Oribones explicó que el siniestro dañó gran parte de la escena y provocó la pérdida de posibles elementos probatorios que podrían haber sido determinantes. A ello se suma la escasez de registros de cámaras de seguridad en el sector y la limitada cantidad de testimonios que pudieron recabarse hasta el momento entre los vecinos.
La investigación es llevada adelante por la Fiscalía en conjunto con la División Policial de Investigaciones (DPI), que trabaja en la reconstrucción de los movimientos previos al hecho. En paralelo, los investigadores esperan respuestas a distintos pedidos de informes realizados a empresas telefónicas, con el objetivo de analizar comunicaciones y posibles contactos que permitan avanzar en la identificación de los responsables.