DANIELA SOTO, LA MUJER QUE SE ABRIÓ CAMINO EN EL FÚTBOL: “NO HAY GÉNERO PARA EL DEPORTE”

Desde pequeña gambeteó en los potreros del barrio San Cayetano ya los 6 años se metió en el equipo de futsal de sus primos, tenía que jugar en los torneos con los varones con la autorización de los padres. Pero, al no haber fútbol para niñas de su edad, tuvo que parar obligadamente durante dos años. Sin embargo, eso cambió y a partir de los 12 años no paró de romper redes.

viernes, 29 de julio de 2022 - 8:25

Por Nicolás Mulet

 

En la actualidad, con varios nacionales a cuesta y siendo protagonista en cada competencia que disputa, Daniela Soto reparte su talento entre el futsal, fútbol 7 y la Liga Oficial de Comodoro Rivadavia.

Desde los 6 hasta los 10 años, la futbolista jugó en un equipo de varones que se llamaba San Cayetano, que participaba en los torneos que organizaba Jorge Newbery, como el histórico “Keto”. La dejaban participar solamente con la autorización de los padres.

“Tuve un parate desde los 10 hasta los 12 años porque no había fútbol femenino”, señala. Luego se empezaron a hacer los Juegos Evita y se jugaba en Fútbol 7, era la única competencia femenina que se disputaba en Comodoro: “Teníamos que esperar todo un año para jugar un mes”.

Daniela, entre risas, afirma que “sacaba ventaja en un equipo de hombres y, en un momento, no me dejaron jugar más”.

Hasta que comenzaron los Juegos Barriales organizados por Félix Sáez y eso cambió. Se crearon los equipos femeninos de Stella Maris, San Martín y Las Leonas, donde ella encajó.

“Ahí comenzó realmente el fútbol femenino en categorías formativas. Porque había futsal pero tenías que ir a jugar con mujeres de 30 o 40 años, era mucha diferencia, yo tenía 12 años, y tampoco te dejaban”, destaca.

Y aclara que “no había mucha competencia y con Las Leonas competíamos en otras ciudades, como Pico Truncado o Caleta Olivia”. Cuando tenía 15 años, al igual que la mayoría de sus compañeras, a Las Leonas les permitieron jugar en el futsal oficial.

En ese tramo, también representaba a Comodoro en los Juegos Evita con el equipo Fénix. De la mano de Héctor Stele, siempre clasificaban a las instancias nacionales.

Posteriormente, con Naty Stele, con quien también comparten cancha en la Liga Oficial, armaron el equipo JM y están hace 12 años, logrando ser campeonas en el Torneo Nacional.

La historia futbolística de Dani Soto se escribe también en la modalidad de Fútbol 7, un deporte que tiene poco tiempo de existencia en Comodoro y está creciendo notoriamente. Integrando la selección de Comodoro, el año pasado compitió en Buenos Aires: “Me lesioné en competencia, pero llegamos a la final y salimos subcampeonas. Acá hay un buen nivel”.

Asimismo, en la Liga Oficial fue campeona con Huracán en el 2019, en el primer torneo de la historia de la ciudad. Luego, con otras compañeras del “Globo” se fueron a Ferro, en donde “hicimos un buen torneo y salimos subcampeonas”.

“Ferro es un club de barrio, bastante unido y te empuja a seguir para adelante. Está creciendo mucho en lo institucional y futbolístico, ahora la Municipalidad le va a hacer la cancha de sintético y eso va a ayudar a que más chicas se sumen y podamos tener formativas”. Para la futbolista comodorense, contar con formativas es algo fundamental para el crecimiento.

“NO HAY GÉNERO PARA EL DEPORTE”

Daniela Soto cree firmemente en la evolución que tuvo el fútbol femenino y la irrupción de la mujer en los deportes, tomando como ejemplo que en sus comienzos tuvo que abrirse camino entre los hombres. Incluso jugadoras de su camada también se vieron afectadas, no competían o se cambiaban de deporte.

“La mujer tuvo una inserción importante en el deporte, hoy en día se abrieron las puertas, cambió mucho la perspectiva, podés viajar a Buenos Aires y mostrarte, hay más posibilidades”, afirma.

Y resalta que “está bueno que la mujer pueda elegir qué deporte hacer y tener un abanico importante, antes un género te limitaba y hoy no pasa eso, te limitaba a no competir, te llevaba a no competir. Cuando era chica era la única mujer y jugaba porque jugaban mis primos, ellos armaban el equipo y yo me metía, sino no tenía competencia”.

Sostiene que el cambio es a nivel cultural, “cambiaron las reglas para poder jugar, porque si hoy seguirían las mismas reglas de antes, una nena no podría competir con los varones, hoy no depende de la edad ni del género, sino de cómo estés futbolísticamente”.

Para Daniela Soto, “el deporte es un estilo de vida, es parte de mi vida diaria, tanto como profe y como deportista. Me marcó hábitos, conducta y el camino a seguir en la vida”.

Y, además de brindar su “experiencia” con la pelota, su objetivo es trasladar esos valores en la enseñanza, ya que la profe integra los cuerpos técnicos de los equipos C15 de Cepatacal (femenino) y Los Ases (masculino).

“En el ámbito de director técnico o integrando un cuerpo técnico, uno quiere reflejar que el deporte sea un estilo de vida para todo y que también nos abre puertas, me ayudó a conocer toda la Argentina y a hacer amistades en todos los lugares”.

“Invito a todas las chicas a que se animen a hacer cualquier tipo de deporte, no hay género para el deporte”, culmina.

HACIENDO HISTORIA EN EL RUGBY

Daniela Soto también fue una pionera en el rugby local. En un deporte que estaba iniciando en la ciudad, empezó con Raúl Galván, cuando el profesor armó el equipo Las Maras.

La deportista participó en competencias nacionales yen torneos australes. Luego de 16 años, que no lo ganaba un equipo de Comodoro, ni femenino ni masculino, Las Maras obtuvieron el Torneo Regional en Bigornia (Rawson). “Hicimos historia”, asegura.

Y destaca que “con rugby conocí el país”, resaltando como el campeonato más lindo al que se hace en Paraná. Estuvo diez años jugando. Posteriormente bajó la competencia, eso afectó y el equipo se disolvió. Sin embargo, hoy sigue ligada porque está de preparadora física en la categoría M18 de Chenque Rugby Club.

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