El amor es una estafa

Todo es verano salvo para los tesistas, el único mar que conocen es el de las páginas que navegan, infructuosos y con temor a los censores de la APA, burócratas del plagio deseosos de observar las citas en que se apoyan buscando en el Otro validar su saber. Todo es verano salvo para los estafados […]

lunes, 21 de febrero de 2022 - 12:00

Todo es verano salvo para los tesistas, el único mar que conocen es el de las páginas que navegan, infructuosos y con temor a los censores de la APA, burócratas del plagio deseosos de observar las citas en que se apoyan buscando en el Otro validar su saber.

Todo es verano salvo para los estafados del amor; las redes pescan en el mar de testimonios de gentes que han sido engañadas en la buena voluntad de ser amada. Netflix nos señala como varias han caído en la estafa de un tipo que les ha sacado hasta lo que no tenían. A fuerza de engaños y  préstamos impagables; pero su mayor deuda es la angustia por saber quien se quedó con todo el amor que dieron.

Las estafas en el amor no son ninguna novedad, Sabina reclamaba que le habían robado el mes de abril, Mata Hari robaba secretos de guerra a punta de besos y Cleopatra ponía de rodillas al Cesar esperándolo desnuda en su palacio.

Pero ¿qué tienen de nuevo las redes sociales con relación a estos robos? Podríamos decir que Tinder es al amor lo que la prepaga a la salud, estará ahí siempre y cuando no lo necesites. Y es por eso que  prometen todo  eso que saben que no se puede garantizar.

El amor tiene todo salvo la garantía de satisfacción. No conoce de méritos, no nos enamoramos por meritocracia o conveniencia, en realidad la mayoría de las veces lo que  nos sucede es inverso a esas prácticas.

El amor ocurre, incalculable e inexplicable, tampoco conoce de moral, no podemos pensar en el bien o mal al pensar las cosas del amor, todo eso cabe a los actos que se desprenden de amar.

Son tiempos raros para el amor, cuanto más condiciones se les pide se nos aparece más irracional. Son épocas donde se reclama responsabilidad afectiva, estabilidad emocional, seguridad financiera y aprobación social. Se lo quiere educar a fuerza del coucheo o regular a fuerza de la cancelación. Pero a pesar de todo esto el amor sigue aconteciendo por fuera de toda norma que quiera regularlo.

Y allí donde ocurre, algo de la novedad se inscribe. Nos hace más parecidos al nosotros que queremos ser o ubicarnos en un punto al cual creímos que no podíamos llegar. Sea al inframundo, a Paris o simplemente hacernos volver a casa. El amor puede todo eso salvo garantizarnos la satisfacción, cosa que sí resultan de las promesas que trafican las redes sociales “Aquí encontrarás eso que estás buscando”.

Pero el amor desconoce de garantías, sea para estafas o correspondencias. El Amor solo puede ser eterno mientras dura. Y siempre ha sido una estafa, una que contraria a las habituales sin buscar nada, algo nos deja.

Es por eso que seguimos en esto de buscar amores en los mares, como citas en los textos, esperando que nos aprueben la tesis y los besos.-

Lic. Sebastián Núñez – Psicólogo MP 0596