El arquero de Huracán Hernán Galíndez, que lo enfrentó en las juveniles, aseguró que los rivales temían la presencia de Messi
miércoles, 10 de diciembre de 2025 - 9:02
Lionel Messi inmortalizó su nombre en la historia grande del fútbol mundial, pero su enorme capacidad deportiva ya lo había transformado en una leyenda siendo incluso un niño. Los relatos sobre su desempeño en las juveniles de Newell’s brotan y en las últimas horas se conoció el particular apodo que le habían puesto los rivales.
Hernán Galíndez, actual arquero de Huracán y de la selección ecuatoriana, conoció a Messi cuando lo enfrentaba como integrante de las inferiores de Rosario Central. El guardameta es categoría 87 al igual que la Pulga y tuvieron distintos cruces cuando Leo era parte de la Lepra y Hernán del Canalla.
“Messi jugaba con la 10 de Newell’s y con las de muchos equipos…”, relató en una entrevista con ESPN. “Todos los equipos que querían salir campeones, lo llamaban a él. Esa es la verdad”, explicó.
Galíndez aseguró que enfrentó “muchas veces” a Messi “de chiquito”. “Durante el Baby‚ hasta la edad que él se fue, muchas veces. Se nombraba… Siempre le decían ‘El Colorado que juega con la 10’, el ‘Coloradito que juega con la 10′. Cuando te decían eso, arrancabas 3-0 abajo“, recordó sobre el apodo con el que lo habían bautizado los rivales que no conocían su nombre, pero ya habían divulgado ampliamente por Rosario sus capacidades deportivas.
“Era una bestia. Hay videos que se ven y era de esa forma. Era algo llamativo para nuestra edad que alguien maneje la pelota así. Era muy raro. Donde se ve, uno de los inicios, de una camiseta blanca con anaranjado, se llama Abanderado Grandoli. Eso también estaba muy cerca de mi casa y de la de mis abuelos. Ahí también nos enfrentábamos. El primer recuerdo que tengo de atajar, de un gol, me lo hizo él. Pasó a cinco compañeros e incluyéndome a mí”, rememoró el guardameta que se inició en Central, pero luego pasó por Quilmes, Universidad Católica de Ecuador, Universidad de Chile y Aucas de Ecuador, antes de recalar en 2024 en el Globo de Parque Patricios.
“Después haberlo enfrentado otra vez de grande me dio mucho orgullo”, expresó ante la oportunidad de chocar con Messi a nivel selecciones. “Nunca fuimos amigos, ni compañeros. Él fue compañero de Leo Campana (delantero ecuatoriano), que es compañero mío de habitación en la selección. Ahí está la anécdota de la última vez que yo cambié la camiseta con Messi”, fue la introducción.
“Mi hijo, que tiene 8 años, me decía ‘quiero la camiseta de Messi’, como todos los chicos del mundo. Yo le decía que era difícil. Le dije a Leo, cuando empezó a ser compañero en el Inter, que me traiga una camiseta de Messi en Inter. Después a Campana no lo citan, pero me dice hablá con Leo porque él sabe quién sos, hablá después del partido y podés cambiar la camiseta“, repasó.