Su partida enluta al sur argentino y a la cultura nacional. Que su grito ancestral siga resonando en el viento patagónico.
jueves, 15 de enero de 2026 - 4:55
El mundo de la música y la cultura argentina está de luto tras el fallecimiento de Rubén Patagonia (Rubén Chauque), uno de los máximos referentes del folklore mapuche y la identidad del sur del país. El artista murió este jueves a los 69 años, tras permanecer varios días internado en la Clínica Del Valle, donde atravesaba un delicado cuadro de salud que finalmente no pudo superar.
Nacido el 2 de julio de 1956 en Comodoro Rivadavia, descendiente de tehuelches, Rubén Patagonia inició su trayectoria artística en 1971, con apenas 15 años. Desde entonces, construyó una obra profundamente ligada a la memoria, la resistencia y la esperanza de los pueblos originarios de la Patagonia, como los mapuche, aonikenk y selk’nam. Su canto visceral fusionó elementos ancestrales con sonidos contemporáneos, creando un estilo único que trascendió el folklore tradicional.
En los días previos a su deceso, su familia había lanzado un pedido público de donantes de sangre, al que la comunidad de Comodoro Rivadavia respondió con gran solidaridad. A pesar de los esfuerzos médicos y el acompañamiento popular, el músico no logró recuperarse de la larga enfermedad que lo aquejaba desde hacía tiempo y que lo había llevado a retirarse progresivamente de los escenarios.
Su discografía incluye trabajos fundamentales para la música patagónica, entre ellos:
Patagonia tendió puentes entre géneros y generaciones, colaborando y compartiendo escenarios con figuras como León Gieco, Ricardo Iorio (quien le dedicó el tema “Rubén Patagonia”), Divididos, La Renga, Bersuit Vergarabat, Víctor Heredia y Lito Vitale.
Más allá de la música, su compromiso fue integral: en 1984 creó el taller didáctico “Volver a Ser Uno”, un espacio educativo orientado al rescate y transmisión de las culturas originarias. También incursionó en el cine, participando en producciones nacionales e internacionales, como La película del Rey de Carlos Sorín.
En 2017 recibió el premio CAMIN a la Trayectoria en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, máximo reconocimiento a su aporte inquebrantable.
La noticia de su partida generó una inmediata conmoción en todo el país. El Instituto Nacional de la Música confirmó el deceso, y artistas, instituciones y miles de seguidores expresaron su dolor y gratitud por una voz que fue “el vehículo para rescatar la memoria de los pueblos; un puente entre el pasado y el futuro”, como destacaron allegados.
Rubén Patagonia deja un legado inmenso: el de un artista que cantó la Patagonia desde su verdad más profunda, defendiendo la tierra, la identidad y los derechos de los pueblos originarios hasta el final. Su partida enluta al sur argentino y a la cultura nacional. Que su grito ancestral siga resonando en el viento patagónico.