Desde el Ministerio Público Fiscal destacaron que, en casos de violencia de género digital, actuar rápido es fundamental para frenar el “desmantelamiento psíquico” que sufren las víctimas.
miércoles, 11 de marzo de 2026 - 4:20
Lo que comenzó como una campaña de desprestigio en Facebook terminó con una condena penal firme. La Fiscalía de Lago Puelo, alcanzó un acuerdo de juicio abreviado con la Defensa, que fue homologado en una resolución judicial. Diego Gabriel “Pipo” Arias, un hombre que utilizó la tecnología como un arma para intentar destruir la vida personal y económica de una mujer en la localidad de El Maitén, fue declarado autor penalmente responsable de coacción y desobediencia a la autoridad. Además de la condena se le incautó el teléfono celular que utilizó para cometer esos hechos.
La estrategia de la Fiscalía: rapidez y protección
El caso llegó a su fin mediante un juicio abreviado, una herramienta procesal impulsada por el funcionario de fiscalía Natanael Yamil Abad. Esta modalidad permitió que Arias aceptara su culpabilidad de inmediato, logrando una condena firme sin que la víctima tuviera que pasar por el desgaste de un juicio oral y volver a revivir el trauma frente a su agresor.
Desde el Ministerio Público Fiscal destacaron que, en casos de violencia de género digital, actuar rápido es fundamental para frenar el “desmantelamiento psíquico” que sufren las víctimas.
De Facebook al asedio físico
La investigación judicial reconstruyó paso a paso el accionar de Arias:
La tecnología al servicio de la verdad
Para romper el anonimato detrás de los perfiles falsos, la División Policial de Investigaciones (DPI) y la Fiscalía realizaron un trabajo de “cirugía digital”:
Una condena con mensaje social
Arias fue condenado por coacción simple y desobediencia a la autoridad. Aunque la víctima decidió mudarse a Bariloche para recuperar su paz, la sentencia marca un precedente: el espacio digital no es zona liberada.
Fuente: Oficina Relaciones Institucionales MPF, Lago Puelo