El fiscal jefe Alex Williams dialogó con la prensa y brindó detalles sobre la investigación y la decisión judicial de mantener la detención del adolescente imputado.
lunes, 16 de marzo de 2026 - 4:35
El trágico hecho ocurrió en la madrugada del domingo 15 de marzo en el boliche Cleopatra Disco, ubicado en la calle Marcos A. Zar al 100, en el centro de Puerto Madryn.
Un adolescente de 16 años fue asesinado a puñaladas durante una pelea en el interior del local bailable, lo que generó conmoción en la comunidad portuaria.
La víctima, identificada en algunas fuentes como L.B., recibió al menos una herida de arma blanca en la zona torácica (posiblemente en el corazón, según reportes iniciales), que le provocó una hemorragia masiva y un paro cardíaco. A pesar de los intentos de reanimación, falleció en el lugar minutos después del ataque, alrededor de las 5 de la mañana.
Por el homicidio fue imputado y detenido otro adolescente, inicialmente reportado como de 17 años, pero posteriormente confirmado como de 16 años (habría cumplido años ese mismo sábado). Según trascendidos, habría ingresado al boliche con un DNI falso, lo que generó confusión inicial sobre su edad. El agresor quedó alojado en el Centro de Orientación Socio Educativo (COSE), un instituto de menores en conflicto con la ley penal ubicado sobre la Ruta Nacional 3, entre Puerto Madryn y Trelew.
La investigación del caso está a cargo del fiscal jefe Alex Williams, de la Fiscalía de Puerto Madryn. Este lunes se realizó la audiencia de apertura de investigación y control de detención, en la que se debatió la situación procesal del imputado.
Finalizada la audiencia, el fiscal Alex Williams dialogó con la prensa y brindó precisiones sobre el avance de la causa. Confirmó que el juez dispuso tres meses de prisión preventiva para el adolescente acusado, medida que se cumplirá en el instituto de menores. Williams detalló que el ataque habría involucrado tres puñaladas, y que la investigación continúa recolectando pruebas, incluyendo el análisis de las cámaras de seguridad del local (ya secuestradas), testimonios de testigos presentes en el boliche y pericias forenses.
El fiscal enfatizó que se busca determinar las circunstancias exactas de la pelea que derivó en el homicidio, así como posibles responsabilidades de terceros (incluyendo controles de ingreso al boliche). Tras el hecho, el local fue clausurado por las autoridades.
El crimen generó fuerte impacto en Puerto Madryn: familiares y amigos de la víctima realizaron despedidas y manifestaciones de dolor, mientras que un grupo de vecinos intentó incendiar la vivienda del adolescente detenido, en un episodio de intento de justicia por mano propia que fue controlado por la Policía.
Este caso reavivó el debate sobre la seguridad en locales bailables, el ingreso de menores y la violencia entre adolescentes en contextos nocturnos en la ciudad. La Justicia continúa trabajando para esclarecer todos los detalles del trágico episodio.